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Una semana para promover el derecho a trabajar y a amamantar
31 JUL 2015.- Más de ciento setenta países conmemoran todos los años la Semana Mundial de la Lactancia Materna. El propósito de esta campaña, que se realiza del 1 al 7 de agosto, es mejorar la salud de los recién nacidos y optimizar su desarrollo. El lema elegido en 2015 es “Amamantar y trabajar: ¡Logremos que sea posible!” para promover la prevalencia de la lactancia luego de la reinserción laboral de la mamá. De esta manera, se busca alentar el apoyo a la mujer de quienes la acompañan, como el núcleo familiar, los compañeros de trabajo y los empleadores. Los objetivos propuestos son los siguientes:

  • Unir los esfuerzos de todos los sectores para que las mujeres puedan trabajar y amamantar.
  • Lograr que los empleadores apoyen efectivamente a las madres que trabajan para que continúen amamantando y que les ofrezcan los medios para realizarlo.
  • Compartir, facilitar y fortalecer las prácticas que ayudan a la lactancia cuando las mujeres trabajan.
  • Informar sobre los Derechos de la Maternidad y la Lactancia.
  • Incentivar la formación de grupos de apoyo que protejan estos derechos en los lugares de trabajo.
Beneficios de la lactancia materna
 
La lactancia materna no solo consiste en  suministrar alimento al bebé, sino que forja el vínculo entre la madre y su hijo gracias al contacto que implica el acto de amamantar. A su vez, conlleva ventajas para la salud de la mujer, ya que ayuda a reducir la hemorragia posparto y disminuye el riesgo de padecer ciertas enfermedades, como cáncer de mama, útero y ovario. 

La leche materna contiene proteínas, grasas, minerales, hidratos de carbono y vitaminas que le aportan al niño los requerimientos inmunológicos y nutricionales básicos para un desarrollo saludable. La OMS recomienda la lactancia exclusiva hasta los seis meses y, luego, complementarla con un plan de alimentación adecuado hasta, al menos, los dos años. Los niños amamantados adquieren, además, los siguientes beneficios:
  • Menor riesgo y severidad de desnutrición.
  • Protección contra diarrea e infecciones gastrointestinales y respiratorias, entre otras enfermedades infecciosas. Se ha documentado también menor incidencia de infecciones urinarias y otitis.
  • Protección contra la aparición de eczema y de otras alergias provocadas por los alimentos. Las proteínas de la leche humana son específicas de esta especie, por lo que los niños amamantados no desarrollan anticuerpos contra ellas.
  • Facilita el óptimo desarrollo y crecimiento del bebé.
  • Disminuye el riesgo de muerte súbita del lactante, de diabetes y de enfermedad celíaca.
  • Brinda protección contra la obesidad y la hipercolesterolemia.
  • En el caso de los niños prematuros, estimula la maduración gastrointestinal y disminuye el riesgo de infecciones.
Asimismo, la leche materna contiene el agua suficiente para hidratar al bebé, por lo que no es necesario que se le ofrezca al niño alimento o líquido adicional. Finalmente, la lactancia contribuye a disminuir la contaminación ambiental, al evitar el uso de elementos metálicos o plásticos que afectan al medio ambiente.
 
Aprender a amamantar
 
Amamantar implica un proceso de aprendizaje. Muchas madres sufren complicaciones o tienen dificultades para hacerlo, por lo que es importante que reciban un asesoramiento adecuado y oportuno. En esta etapa, es primordial el apoyo de la familia y del  equipo de salud para evitar todo tipo de inconvenientes.
  • Es muy importante que, al momento de alimentar al recién nacido, la mamá se encuentre cómoda y relajada, ya que la ansiedad o el miedo pueden inhibir la producción de leche. 
  • En primer lugar, se aconseja colocar al bebé en contacto con la piel de la madre inmediatamente después del alumbramiento. De esta manera, se ayuda a la mujer a reconocer el momento en que el bebé está listo para ser alimentado y se facilita la primera prendida. 
  • Los primeros días luego del parto, la mujer produce calostro, sustancia de gran aporte nutritivo y antiinfeccioso. Posteriormente, ocurre la bajada de leche,  proceso que se completa gracias a la succión del niño. Esto facilita la liberación de hormonas que generan la producción y expulsión del fluido.
Los diez pasos hacia una feliz lactancia natural
 
La OMS y Unicef elaboraron el documento Protección, promoción y apoyo de la lactancia natural. La función especial de los servicios de Maternidad en el cual delinearon los diez pasos hacia una feliz lactancia natural. A continuación, se los detalla:
  • Disponer de una política por escrito relativa a la lactancia materna que sistemáticamente se ponga en conocimiento de todo el personal de atención de la salud.
  • Capacitar a todo el personal de salud de forma que esté en condiciones de poner en práctica esa política.
  • Informar a todas las embarazadas de los beneficios que ofrece la lactancia materna y la forma de ponerla en práctica.
  • Ayudar a las madres a iniciar la lactancia durante la hora siguiente al alumbramiento.
  • Mostrar a las madres cómo se debe dar de mamar al niño y cómo mantener la lactancia incluso si han de separarse de sus hijos.
  • No dar a los recién nacidos más que la leche materna, sin ningún otro alimento o bebida, a no ser que estén médicamente indicados.
  • Facilitar la cohabitación de las madres y los lactantes durante las 24 horas del día.
  • Fomentar la lactancia materna a libre demanda.
  • No dar a los niños alimentados al pecho tetinas ni chupetes artificiales.
  • Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna y procurar que las madres se pongan en contacto con ellos a su salida del hospital o clínica.
Esta iniciativa abarca las acciones necesarias para acompañar la lactancia materna y para promover que los hospitales y las maternidades apoyen el amamantamiento. 
 
Amamantar, un derecho
 
En la Argentina, existe la Ley de Contrato de trabajo N.° 20.744, que protege a las mujeres durante el embarazo y el período de lactancia. Su artículo 179 dice: “Toda trabajadora madre de lactante podrá disponer de dos (2) descansos de media hora para amamantar a su hijo, en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a un (1) año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesario que la madre amamante a su hijo por un lapso más prolongado”

Si el niño no está cerca, se pueden sumar esos descansos y trabajar una hora menos durante ese período. Cabe destacar que el Ministerio de Salud argentino alienta la creación de un Espacio Amigo de la Lactancia en todos los ámbitos laborales donde haya empleadas en edad fértil. 


Asesoramiento médico: Dra. Ana Pedraza, neonatóloga y jefa del Servicio de Neonatología de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina (M.N. 42.867).