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Fiebre del Zika en América, embarazo y microcefalia en recién nacidos
26 ENE 2016.- Desde mayo de 2015 –cuando el Brasil informó los primeros casos de transmisión local del virus del Zika, nuevo en las Américas–, hasta el 23 de enero de 2016, este agente se extendió  a otros 20 países y territorios americanos: Barbados, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guadalupe, Guyana, Guyana Francesa, Haití, Honduras, Martinica, México, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, República Dominicana, Saint Martin, Surinam y Venezuela. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) prevé que el virus del Zika continuará extendiéndose y probablemente llegará a todos los países y territorios de la región donde se encuentra el mosquito Aedes.

La infección que causa este virus, llamada “fiebre del Zika” es una enfermedad transmitida por estos mosquitos, principalmente, el Aedes aegypti y que, como indica su nombre, provoca fiebre leve, sarpullido en forma de manchas, dolor de cabeza, dolor en las articulaciones, dolor muscular, malestar general y conjuntivitis no purulenta, que ocurre entre dos y siete días después de la picadura del mosquito vector. 

Una de cada cuatro personas puede desarrollar síntomas. Cuando esto sucede, la enfermedad es usualmente leve. La apariencia clínica es muchas veces similar a la del dengue, enfermedad transmitida por el mismo mosquito.

Aunque la fiebre del Zika típicamente causa solo síntomas leves, en algunos estados del Brasil donde el virus circulaba desde hacía unos meses, se ha notificado un aumento muy superior a lo registrado en años anteriores de casos de recién nacidos con microcefalia (cabeza anormalmente pequeña). De acuerdo con el análisis preliminar de la investigación realizada por las autoridades de ese país, el riesgo de aparición de microcefalias y malformaciones se asociaría probablemente con la infección durante el primer trimestre del embarazo. Las autoridades de salud, con el apoyo de la OPS y de otras agencias, están realizando varias investigaciones que esperan esclarecer la causa, los factores de riesgo, y las consecuencias de la microcefalia.

Por eso, las mujeres que planean viajes a zonas donde circula el virus deben consultar con un profesional de la salud antes de viajar y al regresar. Se recomienda a las mujeres gestantes y en edad reproductiva que eviten la exposición a picaduras de mosquito. Las mujeres que creen que han estado expuestas al virus del Zika deben consultar con su proveedor de atención médica para seguir de cerca su embarazo. Cualquier decisión de aplazar el embarazo es una decisión individual entre una mujer, su pareja y su proveedor de salud.

Propagación del virus y transmisión madre-hijo

Hay dos razones principales por las que el virus se ha propagado rápidamente en América: 
  • La población no había estado expuesta antes a este agente y, por lo tanto, carecía de inmunidad.
  • El mosquito Aedes está presente en todos los países de la región, con excepción de Canadá y Chile continental.
El papel de los mosquitos Aedes en la transmisión del virus del Zika está bien documentado y entendido, mientras que es limitada la evidencia acerca de otras vías de transmisión, como de madre a hijo durante el embarazo o el parto. Se están realizando investigaciones para generar más pruebas con respecto a la transmisión perinatal y para comprender mejor cómo el virus afecta a los bebés.

Actualmente, no existe evidencia de que el virus se pueda transmitir a los bebés por medio de la leche materna. Las madres que viven en zonas donde circula el virus deben seguir las recomendaciones de la OPS/OMS sobre lactancia materna: lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, y luego, lactancia materna combinada con alimentos complementarios hasta, al menos, los dos años.

Asimismo, el virus se ha aislado del semen humano, y un caso de posible transmisión sexual de persona a persona ha sido descrito. Sin embargo, se necesitan más evidencias para confirmar si el contacto sexual es una forma de transmisión de la enfermedad. El zika se puede transmitir a través de la sangre, pero este es un mecanismo poco frecuente. Deben seguirse siempre las precauciones estándar que ya se utilizan para asegurar las donaciones de sangre segura y las transfusiones.

Medidas preventivas

Las formas más eficaces de prevenir la fiebre del Zika son las siguientes:
  • Reducir las poblaciones de mosquitos eliminando sus potenciales criaderos: especialmente, envases, macetas, baldes, neumáticos viejos y otros recipientes en los hogares y en los alrededores que puedan acumular agua en la que los mosquitos pueden reproducirse. Los contenedores deben vaciarse, limpiarse o cubrirse. Esto también ayudará a controlar el dengue y la fiebre chikunguña, que también se transmiten por los mosquitos Aedes. 
  • Usar larvicidas para tratar aguas estancadas.
  • Usar repelentes para evitar las picaduras de mosquitos (véase a continuación las recomendaciones). Se recomiendan los repelentes con DEET, que solo pueden aplicarse a niños mayores de dos meses, en  concentraciones de hasta 30 % y cada seis horas.
  • Vestir ropa (preferentemente, de color claro) que cubra la mayor parte posible del cuerpo. 
  • Utilizar barreras físicas, tales como ventanas, puertas y ventanas cerradas; y dormir bajo mosquiteros, especialmente, durante el día, cuando los mosquitos Aedes están más activos.
Las embarazadas deben tener especial cuidado para evitar las picaduras de mosquitos. Todas las personas que viven o visitan zonas con mosquitos Aedes deben protegerse de las picaduras mediante las medidas antes descriptas. 

La OPS está trabajando con sus países miembros para fortalecer la lucha contra el vector, comunicar los riesgos del zika y promover la prevención, además de establecer o mejorar la vigilancia de las infecciones por el virus del Zika y presuntas complicaciones, como microcefalia, el síndrome de Guillain-Barré, y otros trastornos autoinmunes y neurológicos.


Fuente: Organización Panamericana de la Salud, Crecer sanos en casa y en la escuela.


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